La catedral de San Cataldo es casi -junto a dos hoteles- el único edificio de la ciudad histórica de Taranto que no está medio en ruinas, sino muy cuidado. Tiene la estructura de tres naves y cripta que se ve en todas las catedrales de origen románico de por esa zona de Italia, restos de un ilustrado pavimento de mosaicos, y estatuas de Sanmartino (el del extraordinario Cristo Velato de Nápoles) en la capilla de San Cataldo.
Fuera unos chavalines de lo más vivo y llegando a la sacristía una enorme foto de Escrivá de Balaguer (nacido Escriba) que tira para atrás.
La catedral de San Cataldo, en plena limpieza matutina.
Críos de una viveza que asusta.
Del pavimento de la nave.
Parte de la capilla de San Cataldo. No se ve bien ninguna escultura de Sanmartino.
La entrada de la sacristía...





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