La portada de la Iglesia del Purgatorio de Bitonto está en una calle estrecha, con lo que es de muy mal fotografiar. Cuando la hicieron los que pasaban por ahí no la fotografiaban, pero mentalmente seguro que se les quedaba la imagen. Si entraban en ella, lo hacían por una puerta rodeada de un par de esqueletos y unas cuantas calaveras nada risueñas, mientras que sobre sus cabezas no les debía quedar muy claro si un par de ángeles rescataban o por el contrario echaban a algo más que a socarrar a unos cuantos desgraciados, mientras los letrados leían algo de un estruendo.
Otra cosa no, pero nada en absoluto de discreción.





No hay comentarios:
Publicar un comentario