La primera visión, entrando por la puerta lateral.
Las imágenes del interior de la catedral de Bitonto. Todas las vistas por la Puglia son de estructura parecida: Tres naves, pequeño ábside interno, que no se aprecia por el exterior. Techo de madera pintando o artesonado -el que más ha cambiado con el tiempo-, encima de las naves laterales el espacio en el que, antes de bajar a la planta, se situaban las mujeres, con ventanas de dos o tres arcos. Abajo una cripta, parte o restos de la basílica previa, sobre la que está edificada la actual.
Ni una de la que salir diciendo que era una birria. Todo lo contrario.
Semana Santa...
Dicen que se trata de las cuatro generaciones de reyes locales.
Tras el altar, un amago de ábside.
El techo de madera y el matrineo (donde se situaron durante un tiempo las mujeres durante la misa), con ventanas, en este caso, de tres arcos.
El púlpito.
El mal fario de la época española.
Y su recordatorio permanente de la muerte.
No sé dónde veían la gracia de sepultarse rodeado de esta gente...
El techo de una de las dos naves laterales.












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