Sa gelatería, en la plaza de la catedral de Ciutadella se configuró a nuestros ojos como el centro de la ciudad. Sentados en sus sillas (menorquinas, claro) a última hora de la tarde, tomando un refrescante granizado de limón, veías como coincidían ahí parejas, familias enteras. Todos se conocían, se ponían a hablar de esto o aquello y, en ocasiones, se sentaban al fresco a degustar su helado. El ombligo de la villa, vaya.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario