Será, digo yo, una reforma para buscar y encontrar más fácilmente oro.
¿Cuántos cines cerrados habremos visto en un par de paseos por Madrid? Muchísimos, y además con las llamativas evidencias del abandono: El enorme Real de la plaza de la Ópera ya es la segunda vez que lo veo con un vagabundo y todos sus bártulos durmiendo junto a su ya sucia verja bajada. Se ven otros, como los de la plaza del Carmen (parece que haya habido un bombardeo, en esa plaza) que anuncian un hipotético, muy poco creíble, dado el tiempo de abandono, “cierre por reformas”. Los hay, como el Bogart, en edificios singulares. En fin, eso: muchísimos. Que se hacen notar.
Aquí un par de cines de la cele Fuencarral, a los que dirigí el sábado la cámara.
La fachada del Bristol, que se ve todo un señor cine.
Detalle de la marquesina.





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