sábado, 10 de agosto de 2013

El metro de Turín

Con una línea larguísima, que con punto central en la estación de tren sirve la extensa ciudad no demasiado frecuentada por el visitante, merece una visita para ver cómo está el diseño del Norte de Italia en nuestros días. Se ve amplia, limpia, funcional y anti-suicidios.

En cada andén, varias zonas, apartadas del paso, para espera.

Como hace mucho tiempo en ciertas estaciones rusas (y más recientemente en la estación de los FCG de Provença en Barcelona, para evitar muertes por un tubo ante la aglomeración) para acceder al tren se deben franquear las puertas de la protección de vías del andén y las del propio tren, que se abren al unísono en el momento.

Escaleras mecánicas (hay, claro, también ascensor) de acceso a la superficie exterior. Quizás, no obstante, los recorridos para los viajeros sean excesivos, y creo que no suelen haber ascensores que lleven directamente al nivel de la calle.

Las dos protecciones laterales de vías se complementa con un techo traslúcido.

Me dejaba el interior de los vagones, tan pulido... Es algo estrecho.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Rothesay (Isla de Bute)