Está bien el paseo por esos campos sin apenas relieve, pero lo también interesante es que se puede hacer efectuando recorridos circulares entre núcleos de población de origen medieval, muy próximos uno del otro.
Saliendo de La tallada, en ligero ascenso, se llega a Maranyà. Y ésta viendo la foto nadie lo diría, pero es la casa más señorial de la aldea.
El portal de la iglesia de Maranyà, totalmente restaurado.
La calle de la iglesia de Maranyà. Tras el recodo del fondo, un paso entre piedras muy interesante. Todo el conjunto debía estar seguramente cerrado.
Otro flanco de la casa que he osado decir que era la más señorial de Maranyà.
La iglesia medieval de Maranyà ya acabando sus trabajos de restauración. Pese a ella se pueden apreciar varias cosas. Una primera es que es difícil distinguir si lo del primer término se trata de un ábside románico o de un torreón de defensa. La segunda, tan destacable, esos enormes contrafuertes, que hablan de posibles derrumbes... antes del previsible estado de ruina previo a la restauración. La tercera es la diferente constitución de la fábrica de pared. Como en muchas ermitas de por esta zona, la construcción debió tener lugar en dos épocas diferentes, elevando en la segunda un piso a la nave previa
Pongo fotos de edificios e iglesias de piedra, pero en realidad un realista tono de l'Empordà lo dan también las construcciones que aparecen en esta foto. Ese gris de cemento humedecido de la torre del agua es muy común en cosas de principio del s.XX. Y también, ya después, ese horroroso ladrillo puesto de cualquier manera fue lo más usado para sitios de almacenaje o las numerosas porqueras de la zona.
La iglesia de Tor.
Y a respirar entre pueblo y pueblo









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