miércoles, 26 de diciembre de 2012

San Miguel de la Escalada (León)

Hay que desviarse por carreteras comarcales -que cruzan pueblos de gran interés- para llegar al monasterio. Si se tiene suerte con el día, al entrar en la nave, la cosa es para quedar deslumbrado por la belleza que revela la luz que penetra por las vidrieras de alabastro...


Las dos únicas construcciones que quedan del monasterio (salvo huellas de anteriores en excavación).

Al acercarse, todo un conjunto de detalles aparecen.


El vigilante del monasterio, haciendo de guía improvisado, señala las marcas que se esconden por entre los rincones, y te explica las historias y leyendas que ha leído por ahí o bien que ha oído de visitantes conocedores.

Graffitis...

La finura del relieve del arco y de la misma puerta.

Interior de la nave románica, con cierto parecido al asturiano.

De un capitel.


Vista completa de las tres naves que contiene la iglesia mozárabe.

Alargados monstruos. ¿Serán la representación de leones de narraciones oídas?

Los racimos de uva son un motivo constante en todos los países ribereños del Mediterráneo...

Está borroso, pero quería enseñar la finura del relieve...



El altar, con los agujeros para guardar los instrumentos de decir misa.

Desde el altar.

Firmas de picapedreros.

En esta "firma" de picapedrero se distingue perfectamente la forma de la barrena.

Otra muesca de picapedrero, apra identificar su pieza tallada.
 

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