O está prohibido hacer fotos o hay poca luz para que salgan bien las fotos del interior de la catedral de León. Por eso no está de más pagar la entrada al museo para ver bien sus tesoros, y aprovechar las obras de restauración para subir por los andamios y ver desde la plataforma construida una perspectiva nueva de la nave y apreciar los trabajos de restauración de las vidrieras.
Virgen embarazada.
Retablo del altar mayor.
El niño parece una marioneta...
A este pobre y santo obispo, que me salió muy borroso, le están, literalmente, destripando.
Tiene cara de concentración, pensativa, pero yo diría que también de un cierto enfado.
Buena colocación respectiva de las figuras en el museo...
Santiago, que no se está de matar moros, va ahora a decapitar al pobre desgraciado de la derecha.
La imponente fachada, y más para las camaritas éstas enanas.
La mole de la catedral con su iluminación nocturna.
Parte de la fachada, con el gran rosetón
El lateral derecho.
Contrafuertes del lateral derecho.
La catedral, perdida entre la muralla y las casas.
Desde la plataforma de las obras de restaurtación de las vidrieras, en las que llevan invertidos varios años, una perspectiva impresionante de la nave y apreciar mejor el gótico leonés.
Parte del rosetón de la fachada principal, desde la plataforma. La corrosión deja negras las caras y otras zonas de las vidrieras.
Una visión de los contrafuertes del lateral izquierdo, apreciable gracias al acceso a las obras.
























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