He procurado sacar las fotos que reflejasen más algo de la realidad anterior de un pueblo que se ha convertido, me temo, en casi un completo parque temático. A sus 1.100 m de altura, muy aislado al final de una extenuante carretera, el pueblo está muerto fuera de la época de vacaciones. Casi todas sus casas se han restaurado de una forma que parecen más una imitación de arquitectura popular que otra cosa. Entre la ruina absoluta por una forma de vida que hoy parece casi inviable y la agrupación de apartamentos para gente de la ciudad en busca de naturaleza y aire puro, debería existir otra opción...
La nueva pavimentación, siendo necesaria, es tan perfecta,hace que todo quede tan ordenado y limpio, que, junto a las casas con esa impresión de piedras y balcones impecablemente "nuevos", te hace pensar haber llegado a un decorado "rústico".
Casa abandonada.
Una balconada que se sale de la standard.
El recinto de la iglesia, marca una muesca en forma de bellota en medio de la población.
Junto al pueblo, unos pastos en endiablada pendiente hacia el arroyo. Cruzándolo, montañas que hacen de murallas y deben ocultar en invierno casi todo el día el sol.
El campanario con la forma típica que toman por la región.
Aislados signos de vida en la población solitaria fuera de temporada.








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