domingo, 5 de agosto de 2012

Madrid se sale

Empecé a sentirme un provinciano recorriendo los cinturones y las autopistas radiales esas que ahora han llevado a la bancarrota a Madrid. Pero veo que ahora, eso de sentirse el pariente pobre que va a casa del rico se siente también por el centro de la ciudad. Hace un tiempo, los comercios nuevos salían en Barcelona. Ahora, yo diría que si alguien de Barcelona quiere poner un negocio "rompedor", piensa en Madrid.

Me dicen que por la zona alta de Barcelona también hay panaderías de lujo de este estilo. No sé. Ésta, que se ha de decir que está puesta con gusto, ha aparecido junto a la plaza de Oriente.

No sé si se tratará de una franquicia del "Caelum" del casco viejo barcelonés. Esta tienda de dulces y otros productos elaborados por conventos, digna de una revista de decoración, tiene una situación muy céntrica por Madrid.

Ahora mismo es el delirio de los turistas. Las paradas del mercado remodelado son ahora, en su mayoría locales que ofrecen tapas, montaditos, etc. Todo buenísimo, pero a precios prohibitivos: Una canastilla de miniaturas de fuets, como para comer en una sentada, 37 euros. Me froté los ojos y volví a mirar, pero parece que era así. Debía ser importación de la Plana de Vic.

No es novedad, y tampoco nada rompedor, sino algo totalmente tradicional traspasado a la pijería. La tienda de caramelos de toda la vida de la Puerta del Sol, La pajarita, desapareció por los 80, dejando ésta, del barrio de Salamanca, como única sede. Y ya es otra cosa.

La pijería te echa hacia atrás en seguida si pasas por el barrio de Salamanca.

Otra exportación catalana. El restaurante del Caixaforum de Herzog y De Meuron. Aunque quizás todo lo anterior y esto mismo sea ya de una época ya pasada, y ahora toque que ni aquí ni allí. Que se acabó.
 

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