En algunos altares laterales de la iglesia de Praiano, pueden aún verse los escudos de los nobles que apechugaron con el gasto, a cambio de quedar ahí visibles cuando algún parroquiano eleve sus oraciones al santo en cuestión. Ahora, en otras latitudes, se da bastante otro intercambio parecido: Hay gente que regala un banco, constando en la placa de su respaldo quién ha hecho la donación, o en memoria de quién lo ha hecho. Seguro que, si la vista es buena o el ambiente agradable, quien se siente bendecirá en sus adentros al donante bastante más que la gente de Praiano a todas estas familias.
jueves, 21 de junio de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...



No hay comentarios:
Publicar un comentario